No tengo que mentirte, nunca lo hice y no veo la necesidad de hacerlo ahora. Aunque sé que cuando la vida nos vuelva a poner frente a frente, no admitiré que tu alegría me duele. Y sí duele, porque fue mía, porque me fue robada - por ti -, porque creí que yo era también sinónimo de ella, pero sobretodo porque te creí.
A pesar de repetirme muchas veces que "quien más promete, es quien más lastima", no logro entender que debería haberme decepcionado ya hace mucho. Y para quien conozca la historia, debería haber ganado hace mucho un premio por absurda, por pretender repetir escenas hirientes que viví en mas de una ocasión. ¿Qué puedo hacer si me aferro a lo bueno, a lo libre de nuestro comportamiento cuando estábamos juntos, a nuestros planes, a nuestro futuro?
Se torna aún más difícil porque necesito esa sensación de dolor al verte ir sin ningún esfuerzo - debe ser parte de mi masoquismo. Sin embargo, lo importante es que me lastima ver que no te es, para nada, complicado redireccionar tus sentimientos. No te puedes imaginar cuanto me cuesta hacer lo mismo, me dices cual es la receta? a que te aferras?
Yo recuerdo, conozco y reconozco mis defectos, pero sabes que puedo hacer y tu no? puedo morir tranquila sabiendo que no podrás reprocharme jamas algún mal momento, un mal recuerdo, un desaire, algún desplante, indiferencia.
Lamentablemente, eso no hace más que recordarme una y mil veces que de mi te llevaste lo mejor. Siento que ya no tengo nada mas para ofrecer. Me convertí en un ser frío - ya me lo dijeron -, ya no soy ni la mitad de lo que fui cuando me tuviste a tu lado. Por qué? Hay algo que no me hayas devuelto? Hay algo que aun te deba? Hay algo por lo que este pagando?
Si eres tan inteligente, algún día podrás leer esto y probablemente lograrás entender el motivo de mi distanciamiento. A pesar que la decisión fuera tuya, debía ser yo quien cortara toda comunicación. Solo eso, ya que hasta ahora no logro distanciarme emocionalmente de ti. Por otro lado, mi orgullo - o dignidad - puede más que mi deseo ya que, sintiéndome lastimada, no puedo buscarte para hacerte volver. No lo haría porque siempre te respeté y respeté tus decisiones aunque no jugaran a mi favor, aunque no lo creyeras en ocasiones.

Me voy. Me quiero ir. En realidad creo que debo alejarme. Abandonas mi cabeza por favor? Es eso o regresar, pero sin dudas, sin cuestionamientos, sin titubeos, sin adiós Podrías ofrecerme eso? podría yo recibir nuevamente una promesa tuya? No lo sé, no tengo fuerzas, no sé si tenga la paciencia y el valor de arriesgarme a salir probablemente lastimada una vez más.
Qué me ofreces? que no sean migajas. Qué quieres? que no sea frialdad y teatro. Qué propones? que no sea una actuación.
Yo no te miento, mantengo todas y cada una de mis palabras desde aquel enero. No me imagino compartiendo con otra persona. Seguramente tu si y eso me duele hoy, y mañana, y pasado; y seguramente durante un tiempo más. Hasta que me curta en la idea o hasta que deje de doler.
Como haríamos si tu alegría me duele más, hoy martes 13?

